
domingo, 20 de marzo de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
CABEZA AL CUBO
Jorge Moch
tumbaburros@yahoo.com
Las crudas del poder
En esta nación de claroscuros (más de oscuros que de claros) se puede uno esperar cualquier cosa. Como que desde un gobierno presuntamente democrático se instigue a censura. La cadena MVS despidió a Carmen Aristegui en madruguete dominguero el seis de febrero. Un escueto comunicado de la empresa acusaba a Carmen de incumplir el “código de ética” de la empresa. No hace mucho tiempo que ya Aristegui fue blanco de las intrigas de Calderón y sus pilguanejos, cuando en tonta venganza por haber dado voz durante la campaña presidencial de 2006 a la izquierda lopezobradorista, la cadena W Radio le rescindió contrato, prefirió perder a su mejor conductora de noticieros y con ello a un grueso sector de su audiencia a malquistarse con el gobierno. Uno pensaría que MVS habría aprendido, siendo los grandes beneficiarios de la sucia maniobra de W Radio, que hacer cortesanías al poder es contraproducente. Parece que no. El despido de un empleado en cualquier empresa no debería ser más que un asunto entre particulares, pero el caso de Carmen tiene otros significados y otros alcances. Primero porque Carmen Aristegui es una comunicadora de sólida trayectoria e intachable coherencia periodística despojada de aspavientos. La segunda es inherente al contexto. Qué se dijo, quién y cómo y cuándo lo dijo. La verdad, como suele suceder en México, parece ser muy diferente a la versión que la empresa se apresuró en propalar. La verdad, sospechamos muchos, tiene que ver con que desde que era un candidato que no remontaba en el revuelo de las encuestas, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa ha tenido problemas con ese reducido sector de la prensa que resulta crítica y, esa sí, coherente con el compromiso de informar a los mexicanos sin cortapisas políticas y sin sucumbir a los envites (o embates) del poder. El viernes 4 Carmen señaló en su noticiero matutino un hecho de suyo intrascendente: durante una sesión del Congreso que hubo de ser suspendida unos momentos, legisladores del Partido del Trabajo exhibieron una lona con una imagen de Calderón y alusiones a su presunto –y muy comentado durante años en diversos medios impresos, en la radio, en internet y en la televisión– alcoholismo.
Carmen no difundió, como acusaba la empresa, rumores. Simplemente revisó la nota, enlazó con el reportero, Omar Aguilar, y después hizo un breve editorial que cerró pidiendo a la Presidencia de la República, puesto que se trataría de un asunto no menor para la vida pública del país, un posicionamiento, una respuesta formal acerca de si Felipe Calderón tiene problemas de alcoholismo. Como ya es cosa sabida ahora, la Presidencia presionó a Joaquín Vargas, presidente de MVS, para tratar de obligar a Aristegui a leer una carta de disculpa que desde luego la periodista se negó a asumir como propia. Casualmente, por esos días se negociaba un refrendo de concesiones del espacio radioeléctrico para la empresa. El miércoles nueve la misma Carmen esclareció los hechos en una conferencia de prensa y asestó un devastador golpe al autoritarismo y a la torpe operación mediática de la plutocracia.
En el fondo lo que vimos fue una lamentable mezcla de rabieta presidencial con reconcomios hacia la prensa crítica. Carmen lo dijo claramente en su conferencia de prensa: “La sociedad mexicana tiene derecho a saber sin ofensas, sin caricaturizaciones, sobre las condiciones de salud de quien ha tomado y seguirá tomando todos los días decisiones gravísimas, que impactan sobre el destino de una nación. Y vaya si han impactado el destino de la nación las decisiones tomadas desde Los Pinos en este sexenio.”
Cosa de risa, si no hubiera tanto hostigamiento a periodistas, tanta amenaza y hasta desapariciones y asesinatos. La Presidencia tiró la piedra y escondió la mano, se excusó, pretendió mirar a otro lado, hacer como que no pasaba nada. Desde luego ha buscado borrar sus huellas en el asunto. Fue una decisión de la empresa despedir a la periodista, dijo, en uno de esos gestos tan típicos de la derecha pequeñoburguesa, cobardona y acomplejada que dice gobernar este pobre país. Errático como suele, fue el mismo Calderón quien había sembrado a sí mismo la mina del descrédito, cuando en un comunicado de condolencia enviado a la familia Vargas Guajardo el 29 de noviembre de 2009 afirmaba, engolado: “ La radio [es un] medio de comunicación que hoy es una clara expresión de la vitalidad democrática de nuestro país.” Mientras no sea incómoda para algunos pusilánimes funcionarios, olvidó completar.
martes, 8 de febrero de 2011
CABEZA AL CUBO
Jorge Moch
tumbaburros@yahoo.com
Guerritas de mierda
En medio del horror que todo inunda, entre ejecuciones sumarias y torturas habituales, allanamientos, balazos por doquier, asesinatos de mujeres, periodistas, opositores o activistas; entre desapariciones, decapitaciones y la histérica vocinglería propagandística con que el gobierno pretende maquillar sus constantes tropiezos, sazonado el caldo con gruesas lagunas de fanatismo religioso e ignorancia, la realidad escabulle la percepción. Si aquella es fidedignamente narrada al público por cruda que sea, entonces el enanismo mental del gobierno, que no se caracteriza por su coherencia ética y sí por sus contradictorios, cínicos mensajes panfletarios de doble moral, acusa proterva distorsión aunque se documente con muertos de carne y sangre. Importa más el turismo que la dignidad nacional. Los poderes fácticos acuden a la distracción como emergencia. Se busca cualquier pretexto, cualquier estrépito sirve mientras la atención pública desvíe a lo superfluo. Los medios masivos devoran al cantante que presuntamente violó a una menor. Cacarean la detención del Jotajota, o la del Amarillo, o la de cualquiera que el Estado presente como el efímero villano de su coyuntura mediática para seguir hurtando del conocimiento público incómodas vergüenzas que, desde luego, raramente asoman en la vocería del gobierno de los empresarios –ahí los diez años que se cumplieron de la fuga del Chapo Guzmán, casualmente recién llegado Vicente Fox al poder, del centro de readaptación de alta seguridad de Puente Grande, en Jalisco y todavía prófugo durante el sanguinario sexenio del tartufo Calderón. Mientras tanto, campean estupidez, sevicia y simple necedad de los ejecutivos de las televisoras del duopolio, que viven de la credulidad y la ignorancia y la apatía que ellas mismas alimentan dándole la espalda a las verdaderas necesidades de información, entretenimiento y divulgación de una sociedad que se consume a sí misma en una gastritis horrible.
Lejos de evaluar y atender el mercado masivo de la televisión con algún compromiso social –con resquicios de decencia, se entiende–, Televisa y tv Azteca, los Azcárraga y los Salinas, y con ellos el clan de derechas que infelizmente desgobierna México desde hace treinta años, apuestan a sus viejas, apestosas fórmulas de amarillismo, fodonguería creativa y miseria humana. El nuevo capítulo en la excrementicia guerra de las televisoras por los índices de audiencia supone una involución en la producción de programas televisivos en México, porque reincorpora personajes nefastos de una farándula perdularia que parece instalada en el medio del quehacer televisivo y lejos de buscar una mejoría de contenidos, la porquería vuelve a ser la sustancia con que se modelan las nuevas emisiones. Vuelve Laura Bozzo. Aparece Niurka Marcos como conductora.
En horario estelar de las cuatro de la tarde, en los canales de mayor teleaudiencia, el Dos de Televisa y el Trece de Azteca, hace un par de semanas se “estrenaron” sendos programas “de opinión”. Presuntos foros de discusión que no son sino exhibiciones morbosas de peatonales tragedias y trifulcas, de chismes e histerias con que convertir al público en jumento que rumia su aburrimiento malsano frente al televisor. Laura Bozzo vino a México a refugiarse de un convulso pasado reciente en Perú, donde se la vincula a lo más granado de la represión política y la corrupción de aquel país. La otra señora es una vedet que no ha hecho en los medios mexicanos sino saltar de escándalo en escándalo, cutres dimes y vulgares diretes con los que ha logrado vender “exclusivas” y atisbos fotográficos a su exuberante liviandad.
Mientras las televisoras estrenan pistas de su circo, el gobierno mexicano sigue acudiendo a la saturación propagandística en los medios masivos para ocultar sus yerros, sus abusos y omisiones en el desatino cotidiano, empeñado en una guerra ridícula y contraproducente de mexicanos contra mexicanos, porque matarnos entre nosotros parece ser el impepinable dictado de Estados Unidos, ésos que siguen aplaudiendo los “logros” del gobierno del tartufo en contra de su propia gente, porque las verdaderas víctimas de esa guerra perdida contra los narcotraficantes no son rubias ni hablan inglés.
La mezcla es nauseabunda y nosotros, los propios mexicanos, lejos hacer un acto elemental de coherencia y rechazar los dictados asesinos del exterior y las cúpulas fácticas y oportunistas, seguimos tragando mansamente la mierda que nos dan a cucharones. Pacientes. Pasivos. Tontos.
lunes, 7 de febrero de 2011
¡Alto a la censura contra Carmen Aristegui!

sábado, 5 de febrero de 2011
amlo 2012 / identidad gráfica, logos y más...


Rumbo al 2012!
la revolución, desde abajo,
y a la izquierda...
morena / movimiento de regeneración nacional

martes, 1 de febrero de 2011
CABEZA AL CUBO
Jorge Moch
tumbaburros@yahoo.com
Dispendios
En este país en que decenas de millones de pobres llenan el día con menos de un dólar hay quien vive como reyezuelo. Peor, hay caprichosos jeques presuntamente empleados por el público para trabajar precisamente en bien de la gente. Já. El cinismo insultante de Fox cuando se tuvo que hacer público el viejo asunto de las toallas millonarias palidece con el despilfarro de hoy (en un recuento de las notas periodísticas de entonces, las toallas fueron lo de menos. El menaje de casa de la infame “cabaña” de Los Pinos incluía lindezas como una alfombra de nudos de lana de más de cuarenta y cuatro mil pesos, o sábanas para cama queen size de poco más de diecisiete mil: delicados callos y satén en la piel de la realeza mexicana de sangre azul como sus destos; quien quiera revisar la lista para revolcarse en los vidrios de lo irredento-social de este país –no sería raro que mucho de lo ahí listado se encuentre en un rancho de Guanajuato– puede hacerlo en http://www.alaingarcia.net/conozca/faraones.htm.
Los mexicanos tenemos la memoria, diría Juan Marsé, “deliciosamente emputecida” y olvidamos pronto aunque el escarnio sea reciente. La sucesión de Fox nos resultó más cínica. Anteponiendo argumentos ridículamente torcidos para conmemorar lo que esencialmente representa un antagonismo ideológico a la belicosa derecha partidista de hoy, solamente en los festejos del año pasado –decir “festejos” es un generoso eufemismo– tiramos al huacal sin fondo del bolsillo de un puñado de astutos empresarios algo así como medio billón de dólares. Entre la Torre Bicentenario y los derroches en –otra vez– el estado de Guanajuato se nos fue, literalmente, la Feria. Pero hay más, mucho más. En el canal de videos Youtube/Selibre ahora existe un video muy interesante y que ha sido pasado por alto por muchos mexicanos, quizá adrede, desde hace cosa de dos o tres años. El video (http://www.youtube.com/watch?v=8RPWLLELmzs) se titula “Los gastos más estúpidos del gobierno mexicano”, y exhibe copias de los registros, todos en concesión por asignación directa, sin licitación pública, del ramo XIII de contrataciones del rubro presupuestal de la Presidencia, desde la oficina misma del presidente hasta gastos hechos por la Secretaría de Seguridad bajo la onerosa batuta de Genaro García Luna pasando por despilfarros del secretario del Trabajo, Javier Lozano, comprador consuetudinario de monedas de oro, o los sucesivos de Hacienda, el gordo Carstens y el delfín Cordero o los de Petróleos Mexicanos entre los sexenios de Fox y Calderón, Raúl Muñoz Leos, Luis Ramírez Corzo, Jesús Reyes Heroles o Juan José Suárez Coppel. Solamente en spots promocionales de la paraestatal en televisoras privadas se fueron más de dieciocho millones de pesos. Cursos de “excelencia” o de alta cocina, boletos a parques de diversiones, botellas de vino, balones de fut, condones, clases de baile, clases ¡de billar! para los señoritos y, desde luego, la ineludible contratación de curvilíneas edecanes para solaz de los feudales cabrones que aprovechan el puesto público para gozar, ya se ve, la vida. Quizá uno de los documentos más indignantes sea el que avala el pago hecho por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público bajo férula de Agustín Carstens desde el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), el 15 de enero de 2007 por la friolerita de tres millones de pesos al… ex director del mismo Bancomext, Héctor Reyes Retana Dahl (para mayor abundancia del tema véase la columna de Carlos Fernández Vega, México SA, en La Jornada del lunes 10 de agosto de 2009, http://www.jornada.unam.mx/2009/08/10/index.php?section=opinion&article=028o1eco.
Trapacerías sin fin, sin llenadera, sin tapón, pero resanadas con el interminable bombardeo mediático, cosmético, por cuyas jugosas costillas obviamente los grandes consorcios de medios callan tanta porquería, la pasan por alto, raramente van más allá de la mención escueta rápidamente rebasada por la noticia del momento, la coyuntura hueca, pringosa, amarillista o farandulera en un país agobiado por la pobreza, la ignorancia, el desempleo, la violencia desatada, la pérdida constante del poder adquisitivo, la dignidad y la conciencia bajo ese constante bombardeo propagandístico que es, de suyo, quizá el más grande de los dispendios, de los robos al erario público y de los mayores desplantes de cinismo en toda nuestra agujereada, irremediablemente raída historia.
¿Perdió el PRI en Guerrero?
Para Beatriz Paredes existen alianzas naturales y antinaturales. El partido al que presidió los últimos años se ha aliado tanto con el PAN, que supuestamente representa los intereses de la derecha como con el PRD al que intentamos jalar hacia la izquierda cuando lo dibujamos en el espectro político entre clivajes.
Desde su punto de vista, al PRI su condición de centro le permite hacer combinaciones más espontáneas. Pero no olvidemos que en 2006, el PRI se sintió naturalmente cercano al PAN para lanzar candidatura común contra el expriísta Juan José Sabines que contendió por la alianza PRD-PT-Convergencia. Para 2009 tuvieron varias candidaturas comunes en Silao, Acámbaro, Dolores Hidalgo y otros municipios de Guanajuato tomados de la manita del PRD.
Las alianzas electorales nos hacen ruido porque tras nuestra historia de elecciones fraudulentas, muchos nos emocionamos con el olor de boletas, conteos y resultados. Lo que nos quita la emoción es el día a día del gobierno. Dar seguimiento a una decisión pública no altera el olfato de casi nadie. Así que nos inmutamos poco ante las alianzas de los tres partidos cuando se trata de nombrar comisionados del IFAI o negarse a promover una ley que proteja a los niños en las guarderías.
martes, 25 de enero de 2011
CABEZA AL CUBO
Jorge Moch
tumbaburros@yahoo.com
Tartufo, su opereta y la mano izquierda de Susana
México, el del tartufo que ni rodeado de guardaespaldas con la punta del pie asoma a la calle, no es un país: es una opereta. Una opereta mediática y de propaganda macabra, lúgubre, rota, de caños al aire y zanjas con muertos, donde mucha gente prefiere hacer como que no pasa nada, como que lo peor de la vida es el alza de los precios, la insolencia de la servidumbre, los demasiados pobres pero porque afean las calles, no porque sean la carne viva del desaliento, y de todos modos una propaganda inútil para la gente que desconfía.
La república de lo minúsculo ha llegado a extremos de abyección y aberración que dejan al testigo mudo de estupor. Los ejemplos valen en cualquier ámbito de la vida nacional. La televisión, la radio y no pocos portales de noticias en internet siguen haciendo el juego zafio al tartufo y, en lugar de ser sus críticos, son sus correveidiles, sus dilectos canales de una mentira que en la esencia huera de su necedad es más bien un insulto. Hay un anuncio que habla de vivienda para los mexicanos, de que “en el gobierno del presidente”, así, sin decir el nombre ni el apellido del tartufo cobarde que prefiere escudarse en ambiguos cortinajes, los mexicanos tienen más acceso a vivienda digna. A ver si el tartufo odioso, si sus compinches dueños de licitaciones puercas, contratos turbios y constructoras abusivas viven en esas casas diminutas, construidas con materiales de mala calidad y en sitios de riesgo; a ver si cualquiera de esos infelices de voracidad sin fondo llevan a vivir a sus hijos a esos nidos de sociópatas con la falta de espacio, de agua, de árboles, en fangales anegados de precariedad disfrazada.
Hay otros eructos del régimen de gnomos que sin guardia pretoriana quedan en lastimosos batracios aterrados de sus congéneres, porque bien saben lo que le deben a este país, lo que han mentido, robado, secuestrado, asesinado, corrompido. En días pasados el Congreso minúsculo, también, como todo en este desgobierno, se mangó una de esas inútiles campañas de limpieza cosmética para que pensemos algún día que diputado o senador no es sinónimo de escoria oportunista y el colmo del cinismo, del tácito precepto de la violencia institucional fueron esos anuncios, digo, en que los congresistas, como consorcio paternalista con potestad de la felicidad ajena daban la bienvenida a los paisanos migrados a Estados Unidos –pues cómo no los iban a saludar, si a más de uno le salivan los bigotes con las divisas que la diáspora supone–, y llegaron a la absurda oferta, repito: en anuncios transmitidos en cadena nacional, de proporcionar a los visitantes repatriados una especie de salvoconducto para evitar abusos… de las autoridades.
Pero nada, nadie tan cínico, tan marrano, tan sucio como el mismo tartufo Calderón, hablando engolado, crecido, engallado detrás de su valla de gorilas erizados de armas cuando se atreve a desbarrar de nuevo con una bravata: que “de no haber actuado, el crimen habría llenado el país […] incluso al más alto nivel”. Esto cuando en Acapulco aparecieron decenas de jóvenes decapitados. Cuando siguen impunes los crímenes, los asaltos, los secuestros y los asesinatos de que son víctimas miles de mexicanos todos los días, muchas veces a manos de miembros de las mal llamadas fuerzas del orden, que no son sino, salvo honrosas, escasísimas excepciones, manifestaciones de la podredumbre y la corrupción, el salvajismo, la brutalidad que signan la convivencia en México. Dijo esto, el tartufo “de las manos limpias”, sin atreverse a mencionar los treinta y cinco mil muertos violentos que nos debe, el infeliz. Lo dijo cuando en Juárez aparecía, mutilada su mano izquierda, el cadáver de otra activista asesinada en aquella ciudad convertida en trinchera, tierra de nadie, pasto de chacales. Una muestra de la porquería, además, cómo un personero de Televisa y en ello de ese cataclismo de derechas que ha arrasado la conciencia cívica y la más elemental decencia, hacía el juego exculpatorio al procurador de justicia de Chihuahua y sus delirantes explicaciones del asesinato de Susana Chávez. Callaron a Susana como callaron a Marisela como callaron a Digna como pretenden callar a quien les resulte incómodo, antipático, molesto. Y no nos engañemos. El cinismo del tartufo es deliberado, claro y manifiesto. No importa la sangre en las calles, sino la maniobra electorera que está por venir. Su dios nos agarre confesados.
Pero con la mano izquierda bien cerrada en alto, empuñando lo que nos queda de dignidad.
viernes, 21 de enero de 2011
FALLECE EL MAESTRO FAUSTO TREJO

Fausto Trejo, de los Imprescindibles
Benjamín Flores de la Vega *
El hombre fue clave en la organización de la Coalición de Maestros de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas y es el único sobreviviente de esa organización y parte del conglomerado que participó en el movimiento estudiantil y popular en 1968.
Sobran los personajes con los que estamos en deuda, porque ante nuestra existencia unas veces positiva y otras no, ellos nos ponen el ejemplo a seguir. Amas de casa, profesionistas, artesanos, padres de familia, hijos que llegan a superar a sus padres, sin diferencia en edades o en géneros, que destacan porque hacen lo acertado y con mayor razón, lo que debiéramos o quisiéramos hacer los demás.
Son gente que parece común y corriente, pero están cargados de valores; tienen un alto concepto de la moral, el prójimo les reconoce autoridad, se ganan un lugar de preponderancia, su compromiso es para con los demás, actúan de palabra y de obra con el desprendimiento que permite el desinterés.
Destacaron por la riqueza de sus planteamientos en los foros de discusión habidos durante el movimiento estudiantil y popular en México en 1968 un sinnúmero de personas. En los centros de estudios las asambleas permitieron conocer a aquellos que tenían madera de líderes, sea que estaban en formación o ya tenían una militancia a la que los llevaba una vocación social o política. En ese conglomerado inconforme ante la injusticia o la falta de democracia, entre los maestros estaba el doctor Fausto Trejo Fuentes quien reafirmaba ante la sociedad sus convicciones, desde su activismo a partir de 1951, hasta su papel como veterano impulsor de los partidos políticos de izquierda desde 1971 a la fecha.
El hombre fue clave en la organización de la Coalición de Maestros de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas y es el único sobreviviente de esa organización y parte del conglomerado que participó en el movimiento estudiantil y popular en México en 1968.
De aquel 2 de octubre dijo y lo reitera el maestro Fausto Trejo que ese genocidio resonará por siempre en la historia mexicana, como la mancha más criminal y sanguinaria de un Estado represivo en contra de un movimiento de lo más limpio.
Trejo llegó a la Coalición de Maestros con una formación académica como médico cirujano y partero titulado en 1954 en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), llevó cursos de especialización en materias de sicología, sexología y sicoanálisis. Tres cursos, uno dirigido por Erich Fromm de 1952 a 1966. De sus actividades docentes dejó huella de sicología en la cátedra, en la Facultad de Medicina de la UNAM, en el Instituto Nacional de Bellas Artes, en el Instituto Politécnico Nacional, en la Universidad Autónoma del Estado de México, en la Universidad Obrera de México y conferencista para médicos en el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Además del desempeño profesional y en la cátedra, Trejo llegó a ser director de las preparatorias populares de 1972 a 1980. En ellas impartía la materia de sicología.
Para el genocida Gustavo Díaz Ordaz todo aquel que había participado y con mayores ganas aquellos que destacaron en la muestra de inconformidad y en las exigencias de democratización durante el movimiento del 68 tenía que pagárselas. Trejo, sobreviviente de la masacre del 2 de octubre, fue a dar a la cárcel. Los cargos se enfocaron en que fue miembro de la Coalición de Maestros. Sus planteamientos, sin perder las dimensiones, sus consideraciones con toda la amplitud del fenómeno político y social, el reconocimiento hacia su persona, fueron más que suficientes para que el sistema volcara en él, al igual que sobre otros, su estructura represora disfrazada en legalidad.
El gobierno de Luis Echeverría hizo su maniobra para quitarse el problema del descrédito ante la opinión mundial, de tener presos políticos en Lecumberri. Con el cuento de un indulto, desterró a Fausto Trejo al igual que a otros y los envió a Uruguay, Perú y Chile. Estuvo en Montevideo del 1 al 13 de mayo de 1971 y como respuesta a las grillerías , cambió su exilio a Santiago de Chile, de mayo a agosto de 1971.
Después de todo lo pasado y escarmentado, Trejo no se quedó quieto y continuó en su militancia y activismo en la izquierda mexicana. En un intento para restarle bríos, la policía de El negro Durazo, de José López Portillo, procedió y fue secuestrado del 11 al 23 de octubre de 1981 para administrarle tortura sicológica. Tres simulacros de fusilamiento vivió a manos de los expertos en hacer declarar a las piedras o consumar desapariciones más rápidas que las de David Coopperfield.
Para el Estado absolutista, sea cual sea su estilo desde dictadura blanda hasta la dictadura descarada y sin tapujos, los que le resultan malos ejemplos que dan los seres íntegros es un reto. El aparato estatal pretende mantener lo que él llama democracia por más que mantenga la imposición de sus caprichos e intereses por encima de la voluntad de la mayoría.
Nacido en Pachuca, Hidalgo, el 4 de agosto de 1925, suma 80 años bien vividos, con una familia sólida enriquecida por el mundo del que se ha rodeado, incluido el beisbol, porque está integrado en el equipo de los Diablos Rojos del México. Por eso su domicilio y su consultorio se ubican en las proximidades del Centro Médico Nacional, tanto para hallarse a una distancia similar del Politécnico como de la UNAM y que no le quede más lejos el beisbol, sea la zona tradicional a donde aún acuden peloteros o el parque en la Mixhuca. Además se siente obligado a vivir a prudente distancia del Parque Hundido, donde es un conocido parroquiano. Un detalle: que no le toquen ritmos afroantillanos porque de inmediato se suma al compás de la música
De su militancia, activismo e inconformidades, continúa al mismo ritmo. Han cambiado los tiempos pero la persona sigue siendo la misma y si el Quijote se lanzó a desfacer entuertos Fausto Trejo Fuentes sigue exactamente en eso.
Se acabaron los héroes nacionales y ahora son los héroes sociales los que sacuden al mundo, lo transforman y lo mejoran. Son esos personajes que marcan el camino y cuya trayectoria invita a seguirlos.
Jamás perderá vigencia el pensamiento de Bertold Brecht, ese que refiere que aquellos que dan la pelea social una vez son buenos y los que la dan con frecuencia son mejores, en tanto que los empeñados siempre en la superación humana son imprescindibles. El amigo, el camarada, el médico, el maestro, ha sido y es precisamente uno de esos, de los imprescindibles.
