jueves 24 de diciembre de 2009

FELIZ CUMPLE JESUS

¡¡¡FELIZ CUMPLE JESÚS!!!

Lucesitas, campanas, moños, arbolitos, etc. Pueden ser distractores del mero mero; Jesús.
Y no les cuento si el pinche gordo de Santa Clos tapa al pequeño niño en el pesebre.
Jesús desea ser el centro de nuestra vida y el centro de todo este relajo navideño.
Reflexionemos rápidamente:
¿Qué regalo me trae Dios encarnado en Jesús?
¿Qué regalo le tengo yo preparado?
El mejor regalo que le podemos ofrecer a Jesús, es un corazón vacío... para que lo llene Él con su presencia.
El chupe que sea para alegrar el corazón, no para ser "otros".
La comida que sea para recordarnos saciados de sus bendiciones.
El arbolito... vida, esperanza, fortaleza a pesar de los otoños e inviernos de nuestra existencia.
Luces: Cristo, luz de nuestro camino. Sin Él, nos perderíamos en el impulso, el ego, los apegos, lo superficial, lo pasajero.
Campanitas: "Aqui estoy, Señor, sediento de ti".
Coronas: El amor de Dios no tiene principio ni fin.
Rojo: La sangre de Cristo derramada por nosotros en la cruz.
Blanco: Pureza.
Posadas: Caminar y esperar, con José y María, nuestra Salvación.
Piñatas: El pecado es atractivo pero debemos darle en la madre y el Señor derramará sus gracias sobre nosotros.
Nacimiento: Ahuevo tiene que haber uno en casa y que se vea, que sea lo primero que ves en cuanto entras a tu casa.
Estrellas y Angeles: Guías que nos invitan a acercarnos sin miedo al niño Jesús.
Santa Clos: Es San Nicolás de Bari (de Bari porque ahí está enterrado; Italia) pero el vato es de Turquía. Un obispo generoso pero nada presumido... por eso dejaba la lana en los calcetines que estaban en los tendederos de las familias pobres.
Renos... no manches; les dije que no bebieran tanto.
Pastores: Humildad para contemplar con mayor agradecimiento al Salvador.
Buey y la Mula: Tú y yo. Tú el buey, ¿vale?
En fin, aunque un buen de cosas tienen sus orígenes en el mundo pagano, vamos a buscarle la forma de "cristianizar" el ambiente... y así todos tendremos una muy FELIZ NAVIDAD.
Este es mi deseo.


FRAY RAFAEL CASTILLO NAVIDAD 2009

miércoles 23 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD

lunes 14 de diciembre de 2009

LA VERDAD SOBRE EL PELELE

Jorge Moch
tumbaburros@yahoo.com

Carta de un loco a un pusilánime

Para el Crótalo, de gozosa ponzoña

Señor presidente: lo llamo así no porque lo reconozca plenamente como tal, sino por mero facilismo de remite epistolar hacia la investidura que dice usted detentar: en cualquier país del mundo (y en algunos de Asia es cosa que termina ante el paredón de fusilamiento) un proceso electoral se nulifica en cuanto se hacen públicas cualquiera de estas dos cosas: 1. Que el cuñado del candidato oficial, del partido gobernante, resulte ser vivillo empresario dueño –se cumple el axioma de que información es poder– de la esotérica lista nominal de los votantes, de sus domicilios, teléfonos y filias, y uno no puede dejar de preguntar si esa información todavía la tienen esas personitas, pero qué duda cabe, o 2. Que el presidente saliente admita a las claras y con ufano pintoresquismo, además, que metió la pezuña en el cochinero con tal de que no fuera a ganar el adversario. Muchos creímos que su antecesor era ya la ulterior expresión de la estulticia, pero usted nos ha robado la palabra retomando la estafeta digamos al menos que con pasmosa enjundia.

Quiero decirle que he visto sus anuncios en la tele. Ésos en los que con diferentes motivos aparece diciendo cosas como que a) Usted, al frente de los mexicanos, ha salvado al mundo de la pandemia asesina de la influenza; b) Ha borrado de un plumazo la ineficiencia de Luz y Fuerza del Centro (aunque siga solapando la de su propio gobierno; en pemex y su sindicato estercolero, en el IMSS, en el ISSSTE, la CFE, el CISEN, la PGR, la SEP y su sindicato estercolero, la SSP y prácticamente en la sigla que se le ocurra que tenga que ver con algo de eso en cuya cúpula usted asoma, pequeñito) aunque el plumazo sea una aberración jurídica y moral, o c) Sus apariciones a cuadro, guapete y con la banda presidencial bien fajada, hablando de unidad, cuando usted ha logrado dividir como nunca a la nación, además de empecinarse en sostener una presunta guerra al narcotráfico que no ha hecho sino llenarnos las calles de muertos y los corazones de miedo. Ha sacado las Fuerzas Armadas a las calles a tirotearse… con ex soldados, y mantiene usted una peligrosa cercanía (¿nacida del miedo, quizá?) con los uniformes verdes. Si lo que quiere es experimentar adrenalina castrense, se me ocurre, aunque suene a locura, que ordene usted que mejor le hagamos la guerra al extraño enemigo que osó profanar con su planta nuestro suelo, recuerde que un soldado en cada hijo el cielo le dio, y láncese a la aventura: recuperemos Texas, invadamos Guatemala. Ya de perdis –la exaltación nacionalista ayuda–, anexémonos a Belice, que no pasará gran cosa más allá de que usted sea un canalla para la opinión pública mundial y de paso podremos crecer esa Disneylandia caribeña de los gringos que es Cancún.

Estamos a tres años –uf, tres más, todavía– de haber iniciado su accidentado viaje presidencial en un barco, fíjese bien, que ya hacía agua desde antes de zarpar. Su candidatura, admitámoslo, fue algo bochornoso, y vamos ahora, le digo, a medio viaje todos trepados en la gavia de la desesperación, que es lo único que asoma del resto, para no terminar ahogados en esta mar de corrupción, violencia, mentira y revanchismo: todos gavieros desesperanzados que… pero creo que ya se me salió lo novelista y usted ni siquiera va a poder interpretar la hipérbole: ¿usted sabe lo que es una gavia, lo que hace un gaviero?, ah, no: hace poco confesó usted que apenas lee alguna cosa, noticias a veces, resúmenes. Pues se lo resumo –y no, no lo digo como vulgar expresión alburera, ¿o sí?, ya no sé; es que, ¿sabe?, me cae usted muy mal, no le tengo ningún respeto a usted ni a lo que ha hecho de su investidura, pero mire, al menos no lo tuteo– es usted, a ojos de millones de mexicanos retobones y enojados como yo, un perfecto inepto, alguien sin redaños para gobernar y sí, en cambio, poseedor y exhibicionista de una peligrosa proclividad a asumir posturas dictatoriales que, oiga, cuánto lamento tener que decirlo así a la máxima autoridad de mi país, mucho tienen de caricatura. Atienda un buen consejo, señor almirante sin estrella ninguna: renuncie, hágase a un lado, acepte que no sirve para esto. Pasará a la historia como un papanatas, sí, pero al menos como uno más o menos honesto (mire que no le hablo de riquezas personales, sino de percepción pública de imagen, y eso, si se apunta, puede convertirse hasta en su legado) que al menos, por primera vez en muchas décadas, fue el presidente que un día le dijo al pueblo esta cruda y sencilla verdad: “la cagué”.

sábado 12 de diciembre de 2009

SKA SOUL


Ska Sul
Una banda del D. F. y estara de visita en La Cueva del Kuasi el proximo 19 de Diciembre presentando su nueva discografia y en una entrevista al estilo unico de "La Kuasi Resistencia" donde habra de todo para que se la pasen bien.
Si te gusta el ska no dejes de estar presente.

miércoles 9 de diciembre de 2009

LOS MEJORES GOBIERNOS SON DE IZQUIERDA EN LA CAPITAL

Reconocidos a nivel internacional logros de gobiernos de izquierda: Ebrard
• Los convoca Jefe de Gobierno a la unión para dar mejores resultados a sus gobernados

Al recordar que gracias a programas sociales y obras públicas de gobiernos de izquierda en diferentes partes del país se limitó el impacto devastador de la crisis y las políticas económicas federales, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, convocó a esos gobiernos a un pacto de solidaridad para ofrecer mejores resultados a la ciudadanía.

Durante la inauguración del “Encuentro Nacional de Gobiernos Locales de Izquierda: Experiencias Exitosas de Buen Gobierno”, el mandatario señaló que los gobiernos de izquierda han probado su efectividad y ahora se trata de ayudarse y respaldarse mutuamente para ser cada vez mejores y potenciar sus logros para bien de sus gobernados.

Ejemplificó con lo alcanzado en la Ciudad de México durante más de una década de gobiernos de izquierda, en cada uno de los cuales se profundizaron programas sociales, económicos, medioambientales y de seguridad, a grado tal de haber obtenido reconocimiento internacional a pesar del regateo de recursos federales.

“Los gobiernos de izquierda en este país han logrado la política social más importante y efectiva de América Latina. La inversión que hemos hecho en eso contuvo los efectos devastadores de la realidad económica que vivimos y que este año ha sido peor por las políticas y omisiones en la conducción de la economía nacional”, afirmó.

Así, más de medio millón de adultos mayores y casi un cuarto de millón de estudiantes de bachillerato, por ejemplo, tienen apoyo para sobrevivir y continuar sus estudios y amentar su promedio escolar en virtud de, entre otras cosas, una política de austeridad en el Gobierno del Distrito Federal en la que los bajos salarios de sus altos funcionarios es la constante.

Mientras, en el resto del país las políticas económicas federales produjeron que 18 millones de mexicanos carezcan hasta de lo necesario para comer al tiempo que los encargados del gobierno federal hacen gala de derroche.

Gracias a nuestro programa de austeridad –agregó Ebrard Casaubon– se puede financiar la obra pública más grande de Latinoamérica –la Línea 12 del Metro– y otras acciones para mejorar la movilidad y el medio ambiente, como la promoción del auto eléctrico, las bicicletas y calentadores solares y la construcción de más líneas de Metrobús.

Y mientras los gobiernos de derecha mal copian algunos de estos programas, como el de adultos mayores –que para el próximo año hicieron más chiquito aún–, a nivel internacional son reconocidos los éxitos de los gobiernos de izquierda de México, como sucedió precisamente con el Metrobús y el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal

Ebrard Casaubon reconoció pendientes, como en materia de equidad para las mujeres, quienes aún sufren agresión y acoso de los varones, pero precisamente los gobiernos de izquierda deben ser mejores para representar a quienes, como ellas, sufren injusticia, tienen capacidad de indignación y aspiran a una sociedad equitativa.

“También representamos a quienes quieren una mejor administración pública; una que no tolere la corrupción y esté más cerca de la sociedad; una más amiga de la innovación, del cambio tecnológico y la promoción de los intereses de México en todo el mundo”, apuntó.

Por todo ello se trata de que los gobiernos de izquierda hagan un pacto de unión, solidaridad y apoyo mutuo para, finalmente, dar resultados a sus gobernados.

Mara Robles Villaseñor, directora de la Escuela de Administración Pública del Distrito Federal, puso a disposición de alcaldes, jefes delegacionales, regidores y gobernadores emanados de partidos de izquierda los programas e instalaciones de esta institución para intercambiar experiencias y lograr administraciones públicas cada vez más profesionales.

Les propuso a los aquí reunidos una revisión autocrítica de sus gestiones para mejorar, pues los mexicanos no merecemos un regreso frívolo al pasado y al autoritarismo.

El presidente adjunto de la Asociación de Alcaldes de México, AALMAC y presidente municipal de Jiquilpan, Michoacán, Francisco Mora Ciprés, conminó a sus correligionarios a prepararse y dejar atrás la impreparación, el oportunismo y las divisiones para demostrar que son una alternativa ante el desempleo, inseguridad y falta de oportunidades para los mexicanos. Ello –advirtió– les reclama coherencia entre dichos y hechos.

Refirió que los gobiernos de izquierda ya demostraron su viabilidad en Latinoamérica porque impulsan el desarrollo económico, la equidad, la inclusión y la participación ciudadana. En México, el Gobierno del Distrito Federal muestra el camino a seguir con programas y acciones exitosos, concluyó.

martes 8 de diciembre de 2009

Jorge Moch

Jorge Moch
tumbaburros@yahoo.com

Doy fe de la tristeza

Con una disculpa porque el gordo sumeteclas ande monotemático:
es que patria, como madre, sólo hay una

Viajo en autobús. Venzo la tentación de ir mirando una película, cerrar el cortinaje, aislarme del paisaje. Es como si el dueño de los camiones –comodísimos ahora, lejos el recuerdo de aquellos vagones atufados, tórridos, que iban apestando todo con el hollín combusto de sus motores– no quisiera que vea lo que sale al paso en el trayecto. Será que una de las mejores maneras de conocer el México de veras es salir a sus caminos. Entonces México, el peatón, el que no tiene monumentales cubos de cristal habitados por atildados de corbata, ni grandes puentes colgantes para autos de a millón, ni mullidos cojines en salas a prueba de ruido tras cristales a prueba de bala con ambientes a prueba de realidad, va danzando a mi lado, de izquierda a derecha, de adelante para atrás. Y es una danza ingrata, de máscaras tristes. México fácilmente contenido en la matemática elemental, diagrama de Venn: conjunto único pero atomizado pero homogéneo pero variopinto pero pan con lo mismo: México es pobreza, es basura entreverada en la hierba, es un árbol sí y muchos no, y montones de niños y de moscas y de perros tan flacos que las pulgas dicen fuchi.

La publicidad de los autobuses ofrece viajar en sus cruceros por un país que inflamaría de orgullo a cualquiera: un gringo querría ser mexicano. Vaya carreteras, qué paisaje, y las tiendas, esa gastronomía de fusión, aquellas maravillas naturales, la impecabilidad de avenidas y fachadas; lo mejor, oye, mujeres y niños y hombres risueños, despreocupados, felices, protegidos, nacidos para contertulios y anfitriones. Carajo, yo quiero estar allí. Vivir en la propaganda del gobierno, donde el niño se jacta de poder estudiar, la madre aprecia la salud pública, el viejo la seguridad del barrio, la chava el futuro promisorio. Sí, viva México, cabrones. Aquí estamos a toda madre. La realidad es cuento de los agoreros. Ah, sí, son ésos de izquierda, los revoltosos, los inconformes que nunca estarán contentos.

En la ciudad, poco antes de ir a gritar diatribas contra las estupideces del gobierno, me reúno con Paco. Uno hace de pronto amigos a los que quiere insospechadamente, tanto a veces, que quizá no se dan cuenta. Paco es mi amigo, hace libros, los escribe, los reparte, los regala. Es un luchador social nato, belicoso, inteligente, en lugar de corazón tiene caldera. Yo le digo el Volcán. El Vesubio, el Krakatoa son pusilánimes a su lado: no para. Platico con él de lo que vi en la ventana del autobús, de la realidad cruda y de las mentiras en otra ventana, la amable, la seductora, de la televisión, de lo que calla y lo que esconde, de que no veo remedio y de que la cosa está de la chingada. El Volcán hace erupción, me regaña, quisiera darme de bofetadas pero se contiene porque es un pan. Ahí queda la cosa.

Luego viajo, pero en avión, y desde allí no se detecta la miseria, a otro sitio, ora para hablar de libros en una plaza muy hermosa, que tiene por centinelas árboles colosales y viejos. Alzan sus brazos fuertes al cielo en centenario rezo silencioso. A lo mejor no es rezo, sino reclamo: a los gigantes les choca que estemos allí, vendiendo globos y juguetes, libros y golosinas. La charla fluye. Bromeamos, la gente ríe y de pronto vivo en un cuadro del Señor Ayotl o de Manuel Lepe, soy un insignificante dibujito más en una congregación policroma y radiante. Anuncio de autobús. Estampa gobiernista.

De regreso vuelvo en mí. Veo barrios horribles, grafitis que, como meadas de perro, marcan territorio peligrosamente ajeno; muros de tabicón gris eterno, sus vértices erizados de varillas, gente triste. En la carretera niños barrigones de amebas, bosques talados, potreros que se mueren de sed, vacas enjutas. Pintas comerciales y basureros a cielo abierto por doquier. Nos detenemos en una caseta de peaje. Un soldado detrás de sacos de arena con fusil presto para matar. No sonríe. Vendedores de dulces con la tristeza pintada en un rictus eterno, desalientos de carne que venden un poco de azúcar para que otro endulce penas. La cosa está de la chingada, dicen con su silencio. Nadie compra sus dulces. Los voy encontrando en cada caseta, en cada gasolinera, en cada crucero, en cada calle. Ellos no salen en los anuncios de la tele, ni en los del autobús. Es como si la tristeza asomara de pronto porque sí, fantasmagórica, porque la cosa está de la chingada. Veo tristeza, derrota, desaliento, la elocuencia silenciosa del desamparo en la gente aunque luche y aunque reclame.

Sí, Volcán querido: la cosa está de la chingada.

y esto que es???

Y con la nueva refundación del PRD tendremos que soportar esto, o ya seria conveniente que vieramos la verdad de todos los espurios y que estos mini espuritos nunca cambiaran el perro con rabia no cambia si no se extermina,
Con estos iremos juntos rumbo al 2012???????

martes 1 de diciembre de 2009

SMEton

Este mes de Diciembre, muchos niños no van a pasar una Navidad tan felíz... las injusticias del Gobierno han pasado a afectarlos indirectamente, y es tiempo de ayudar, tu puedes solidarizarte con los hijos de los trabajadores electricistas.

SMEtón, recauda dinero y juguetes para regalarle a los niños una linda Navidad te invita a sumarse a su campaña de boteo y acopio de juguetes.

Si encuentras un bote en la calle, acuérdate cuando eras niño... y dona, y acuérdate también que nosotros, como izquierda, somos solidarios y compartidos.

Si tienes juguetes nuevos y en buen estado, llévalos al centro de acopio ubicado en la Sede del SME (Antonio Cas 45, Col. Tabacalera).

Deposita tu donativo a: 0168715246 en BBVA Bancomer

Regala una sonrisa a estos niños que, desde pequeños ya, están luchando codo a codo con sus papis, dando la batalla en contra de las injusticias.

Resistir es compartir... SMEton



Cartel |
Autor: Arturo Guerrero Guevara
Descripción: Cartel en apoyo al SMEton, evento organizado por el SME para recabar juguetes y dinero y darles con ello una Navidad felíz a los niños que son hijos de electricistas.
Dimensiones: 582x600 px
Formato: jpg







Video |
descripción: Comercial del SMEton
usuario creador: sme1914
fuente: YouTube





Resistir es compartir...
Más carteles e información en...
Café y Petróleo
www.cafeypetroleo.com

vamonos al teatro

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